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Bueno, los que me conocéis bien sabéis bien qué significa que salga corriendo de cualquier evento, centro comercial o el mercado de abastos.
Sabéis que no soy muy dada a hablar de mi vida privada, pero es cierto que esto también afecta a mi vida pública, y por ello quiero que conozcáis bien uno de los dos trastornos que habitan en esta cabecita loca.
Es un trastorno que no se debe tomar a la ligera, que hace que mi vida social esté limitada y que viva en una continua situación de ansiedad en determinadas situaciones.
Sin más, paso a hablaros de la enoclofobia, ese jodido trastorno que te hace ver un evento literario como la mayor de las pesadillas.

La enoclofobia es un trastorno de ansiedad caracterizado por la experimentación de un miedo irracional, excesivo e incontrolable a las multitudes. Quien padece esta alteración teme de forma injustificada los espacios abarrotados de gente.

Este temor provoca ansiedad de forma automática. Una ansiedad tan elevada que provoca comportamientos de evitación y escape.

¿Qué significa esto? Pues que las personas que lo padecemos evitamos en todo momento estar en sitios donde haya mucha gente para ahorrarnos un elevado estado de ansiedad. Obviamente, esto nos limita para realizar un gran número de actividades.

Ahora os voy a hablar un poco de las características de este trastorno, sus síntomas, etc.

Características:

Es una de las conocidas fobias específicas, que se caracterizan por presentar un temor excesivo, irracional e injustificable hacia un elemento concreto.

En el caso de la enoclofobia, el elemento temido son las multitudes, por lo que se experimenta una elevada sensación de miedo cuando se está expuesto a situaciones con mucha gente.

Hoy en día, estar en una situación así, es lo más fácil del mundo.

Solo nos tenéis que soltar en pleno mes de diciembre en un centro comercial sin tener mi coche en el aparcamiento. De hecho, yo solo voy a comprar en esas fechas en las horas en las que el resto del mundo está comiendo.

Como podéis imaginar, es un trastorno que afecta gravemente a la vida de los que lo padecemos. Puede limitar mucho nuestra funcionalidad, ya que nos vemos incapaces de asistir o transitar por distintos sitios donde se encuentran grandes cantidades de personas.

Imaginad lo que suponen para mi estabilidad psicológica los eventos.

Sintomatología:

Los síntomas aparecen como respuesta al miedo intenso que presentamos acerca de las multitudes.

Los síntomas que se presencian en este trastorno son referentes a un claro incremento de tensión y nerviosismo del sujeto. Experimentamos un elevado temor que nos produce una clara sintomatología nerviosa.

La próxima vez que me veáis en un evento, fijaos en el tic de mi cuello. Solo me visita en situaciones de ansiedad.

Los síntomas de ansiedad pueden resultar de diversas gravedades, dependiendo de la intensidad de las manifestaciones de la enoclofobia, pueden variar en cada individuo y, sobre todo, tiene mucho peso la situación en la que nos encontremos.

Cuanto mayor es la multitud, menores opciones tengamos de escapar y menor sea el apoyo con el que se cuente, más intensos son los síntomas.

Las manifestaciones de la enoclofobia pueden acabar derivando en un ataque de pánico —el último fuerte lo padecí en un tren abarrotado de gente en marzo, y el sábado tuve que salir huyendo porque estaba empezando a sentir otro— y afecta a tres niveles distintos: nivel físico, nivel cognitivo y nivel conductual.

Nivel físico: Afecta principalmente al sistema nervioso central. Provoca un incremento de la tasa cardíaca y la tasa respiratoria, pudiendo experimentar taquicardias, palpitaciones o sensación de ahogo, tensión muscular, dilatación de pupilas y excesiva sudoración.

Doy fe de la tensión muscular porque al día siguiente tengo agujetas.

En los casos más graves se pueden experimentar sensaciones de despersonalización y mareos intensos.

Nivel cognitivo: En este nivel aparecen una serie de pensamientos acerca del miedo a las multitudes. Tales como las consecuencias negativas que puede conllevar las aglomeraciones y la necesidad de escapar para estar a salvo, o la incapacidad personal de sobrevivir en esas situaciones. Las cogniciones que puede aparecer en las personas que padecemos este trastorno son múltiples e incontrolables, pero siempre son negativas.

Nivel conductual: Afecta al comportamiento y las conductas. El síntoma principal radica en la evitación, es decir, tratamos de evitar siempre que se pueda las multitudes. Los comportamientos de escape son la respuesta más común.

La enoclofobia suele ir de la mano de otro trastorno llamado agorafobia, pero de ese os hablo en otro post, porque también tiene bastante tela que cortar y también lo padezco.

Características del miedo a las multitudes:

Aquí, lo primero que debemos decir es que no todo el mundo que tiene miedo a las multitudes presenta enoclofobia.

Para que el temor a los espacios abarrotados pueda considerarse como perteneciente a la enoclofobia, se deben cumplir las siguientes características.

Excesivo: el miedo que se manifiesta resulta excesivo respecto a las exigencias de la situación. De este modo, experimentar miedo cuando uno está en medio de una multitud de gente excesivamente grande, con avalanchas o con algún tipo de peligro, no constituye enoclofobia. Para los que padecemos este trastorno, la multitud no representa ningún peligro real, pero lo experimentamos como tal.

Irracional: No existe ningún argumento congruente que explique la aparición del temor. De hecho, somos incapaces de explicar por qué tememos a las multitudes ni qué elementos nos hacer tener ese miedo.

Incontrolable: Tanto la aparición como el mantenimiento del temor está fuera de nuestro control, por lo que aparece de forma automática sin que podamos hacer nada.

Evitación: provoca la evitación y/o escape de las multitudes de forma invariable. Y en los casaos en los que se permanece en la situación temida, se experimentan elevadas situaciones de malestar.

Por eso siempre ando entrando y saliendo de los eventos y soy un manojo de nervios. No lo puedo evitar.

Causas:

Las causas de la aparición de la enoclofobia son varias y todas juegan un papel relevante.

Condicionamiento clásico: Haber vivido experiencias traumáticas relacionadas con multitudes o espacios abarrotados de gente.

Condicionamiento vicario: Visualizar grandes catástrofes en sitios abarrotados de personas.

Factores cognitivos: Estos elementos están relacionados más con el mantenimiento de la fobia que con su génesis. Son creencias poco realistas del daño que podría recibirse si se expone a la situación temida.

Tratamiento:

Por suerte, hoy en día se cuenta con intervenciones que permiten la recuperación de las fobias específicas, incluida la enoclofobia.

La intervención más eficaz es el tratamiento cognitivo conductual.

En este tratamiento, se expone al paciente a los elementos temidos. Se suele hacer utilizando la exposición en imaginación o mediante realidad virtual porque no siempre haya multitudes en nuestro día a día.

A través de la exposición se consigue que la persona se vaya habituando a las multitudes y vaya superando el miedo a estas.

Las técnicas de relajación también permiten reducir los síntomas de ansiedad y las herramientas cognitivas modifican los pensamientos negativos hacia las multitudes.

 

Cómo actuar cuando os encontréis con una persona que está padeciendo una crisis:

Es complicado porque probablemente no atienda a razones, pero debéis conseguir que se tranquilice sacándola rápidamente del sitio que le está provocando ese estado de ansiedad.

Normalmente, llevamos medicación en el bolso —el alprazolán es mi fiel amigo—, así que debéis conseguir que la tomemos lo antes posible.

Ayudadla a controlar su respiración porque, probablemente, estará hiperventilando. Si controla su respiración, poco a poco irá normalizándose su ritmo cardíaco e irá desapareciendo la sensación de estar padeciendo un infarto.

Y, si nada de eso funciona, llamad a una ambulancia; lo más probable es que acabe desmayándose.

Y creo que con esto termino ya, que vaya post kilométrico que os he traído hoy.
Espero que haya sido un post educativo, en el que hayáis conocido y aprendido más sobre este trastorno y sobre las personas que lo padecemos.
¡Nos vemos la semana que viene!

2 Comentarios

  1. Tomo nota, preciosa! Aunque las veces que nos veamos estaremos tan a gusto y echándonos unas buenas risas que ni enoclofobia ni na jejeje Es broma, ya me entiendes 😉 Aunque kilométrico, muy interesante y que nunca está de más conocer, sobre todo para ser de ayuda y no un estorbo. Besotes, guapísima!

    • Es algo complicado que no conoce mucha gente. Así es más fácil ayudar cuando te encuentras a alguien en esa situación. Ahora entenderás que para mí fue un alivio ir a buscarte aquel día y no un inconveniente. Muchos besos, corazón.

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