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Hoy vengo a hablaros sobre el II Encuentro Biznaga, al que acudí el pasado sábado día 4 de octubre. Pero empiezo a relatar desde el viernes.

Hay cosas en la vida que valoro por encima de otras muchas, entre ellas está la amistad. Por eso, pudiendo haber salido de casa el sábado para ir al encuentro, salí el viernes, me fui a dormir a casa de mi hermana de vida Gema Tacón, me acosté a las mil después de cerrar y limpiar su bar, dormí hora y media y me levanté con los ojos cual vampiro gracias a Salem y Rapunzel (soy alérgica a los gatos).

A las seis y media de la mañana estábamos echando gasoil y llenando las ruedas, junto a Carmen y María, y emprendimos un viaje marcado por la lluvia, el mal tiempo y las risas.

Antes de llegar al evento, paramos en Marbella y recogimos a una canaria que tenía unas ganas tremendas de conocer, Zeneida Miranda. Gran compañera y mejor persona.

Llegamos tarde, como era de esperar, ya que nos perdimos por Málaga y el aparcamiento… Era el centro de la ciudad, os podéis hacer una idea.

Una vez allí, y a pesar de que el momento en el que nos invitaban a desayunar ya había pasado, nos plantaron un desayuno andaluz que no se lo saltaba un romano.

Tuve la suerte de poder conocer a mucha gente nueva, pero también de abrazar y achuchar a gente que me acompaña día a día en las redes sociales.

La primera mesa la cogí empezada, pero lo poco que pude ver, me ayudó a conocer un poco más de las autoras que en ella estaban.

Tras un pequeño descanso, llegó una charla muy constructiva sobre sexo…

Ayla nos enseñó cosas muy interesantes y nos hizo reír a carcajadas. Espero volver a coincidir pronto con ella porque es una mina de sabiduría y un encanto de persona.

Después de este gran momento, pasamos la mesa de escritoras de novela contemporánea. Aquí tengo que pedir perdón a mis compañeras de letras porque me la perdí. Como ya os comenté hace un par de semanas, ir a un evento significa para mí un estrés emocional bastante fuerte y necesité un descanso, un momento de tranquilidad.

Es de obligado cumplimiento en este momento, dar las gracias a la organización por estar pendiente de mi estado en cada momento, por preguntar cómo estaba, por vuestros ánimos y el cariño que me hicisteis sentir. Gracias y mil veces gracias.

Tras esta mesa, que me dijeron que fue muy interesante, pasamos a la comida. ¡Qué pechá de comer! No tuvimos que salir del evento para comer hasta decir basta. Todo lo que pedimos estaba exquisito y nos invitaron a paella. ¿Qué más se puede pedir?

De ahí, me fui con unas cuantas amigas a darme un caprichito en Starbucks… Bueno, yo y unas cuantas más. Ese frappuccino me dio energía para parar un camión.

Eran las cuatro de la tarde cuando empezó una de las mesas que esperaba con más ganas: le tocaba el turno a la novela histórica.

¡Cuánta sabiduría! ¡Cómo la disfruté! Tuvimos piratas, un duque, un marqués y un highlander. Me quedé embobada con cada una de las historias, con sus procesos de creación, con la forma en que las autoras hablaban de sus obras, de sus investigaciones… ¿Se nota mucho que es el género que más me gusta?

Tras un descanso, descubrimos un nuevo sello de autopublicación que comienza su andadura: Ediciones Anartia.

También tuvimos una mesa de escritores asistentes que no habían podido estar en las demás mesas y que se merecían su momento y su lugar. Nos presentaron sus obras y nos permitieron conocerlos un poco mejor.

Y, finalmente, tuvimos la última mesa. En ella estuvimos tres autoras de géneros diferentes y, aunque esté feo que yo lo diga, fue la caña. Pilar, Gema y una servidoras, hablamos de nuestros géneros, de nuestras obras y de nuestros futuros proyectos. Que se preven de lo más interesantes.

Lo único que me queda por contaros es que, en los descansos, nos amenizaron con bailes y música. Incluso los bailarines, sacaron a la pista a algunos de los que allí nos encontramos. Hubo quien aprovechó muy bien el momento, aunque debo decir que no todo es lo que parece.

Fue un encuentro muy ameno, divertido, en el que disfruté muchísimo, me sentí arropada, achuché a gente a la que adoro y me sentí como en casa.

Espero que ya me tengan apuntada para el del año que viene y ¡nos vemos en Armilla!

Nº de Registro en Safecreative: 1711084773740

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